Dimensión evangelizadora: Anunciar a las familias el Evangelio de Jesucristo, ayudándolas a descubrir que el amor familiar, vivido desde la fe, es camino de santidad, servicio y testimonio cristiano.
Dimensión formativa: Promover procesos de formación humana, espiritual, bíblica y doctrinal para matrimonios, padres de familia, agentes de pastoral y demás personas comprometidas en el acompañamiento familiar.
Dimensión de acompañamiento: Acompañar a las familias en sus distintas etapas y realidades de vida, ofreciendo cercanía pastoral, orientación y apoyo en los momentos de alegría, dificultad, crisis o discernimiento.
Dimensión educativa: Apoyar a los padres de familia en su misión de educar a los hijos en la fe, en los valores cristianos, en la responsabilidad, en el respeto y en el compromiso con la vida familiar y social.
Dimensión misionera: Motivar a las familias cristianas para que sean protagonistas de la evangelización, anunciando con su vida el proyecto de Dios sobre el matrimonio, la familia y la sociedad.
Dimensión eclesial: Fortalecer la integración de las familias en la vida de la Iglesia, promoviendo su participación en las parroquias, movimientos, servicios pastorales y procesos arquidiocesanos.
Dimensión social: Impulsar el compromiso de las familias en la construcción de una sociedad más justa, solidaria y fraterna, donde se valore la vida, la dignidad humana, el cuidado mutuo y el bien común.