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Arquidiócesis

Arzobispo de Quito al nuevo Presidente de Ecuador: hoy su palabra y sus promesas deben comenzar a cumplirse y a hacerlas realidad

Quito, 23 de noviembre de 2023

José Colmenárez

Acompañado de su esposa, Lavinia Valbonesi, y de otros familiares cercanos, el Presidente Electo del Ecuador Daniel Noboa Azín, asistió este jueves 23 a la Misa del Tedeum previo a la posesión como el primer mandatario del país.

La Misa de acción de gracias se realizó en la Catedral Metropolitana de Quito y fue presidida por el Arzobispo de Quito, Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb, en compañía del Nuncio Apostólico en Ecuador, Mons. Andrés Carrascosa Coco, sus obispos auxiliares, Mons. David de la Torre, ss.cc y Mons. Danilo Echeverría, al igual que, del Obispo Castrense del Ecuador, Mons. José Asimbaya, sus vicarios episcopales y otros obispos y sacerdotes invitados.

A este acto también asistieron autoridades civiles y militares, como también gran parte del nuevo gabinete ministerial del Presidente Daniel Noboa.

Durante la homilía el Sr. Arzobispo exhortó al nuevo Presidente a “tomar decisiones correctas” pensando siempre en el “prevenir y socorrer las necesidades de nuestros hermanos”.

“No las tome solo, comprometa a todos, comprometa a muchos, hay que superar, como dice Francisco, «un individualismo exagerado, la indiferencia y la injusticia que nos impiden vivir como una sola familia humana»”.

Por otro lado, recordó que en el 2024 se celebrará el 150º aniversario de la consagración del país al Sagrado Corazón de Jesús, por lo que llamó a todos los asistentes a “comprometernos a amar al hermano, a dar la vida por el otro, a trabajar para construir, desde nuestras creencias, un país mejor”.

“Señor Presidente, usted heredó el sueño de servicio al país de su padre y de su madre. Hizo suyo ese sueño, y con su juventud, llena de grandes ideales, de visión de futuro, de compromiso por los más pobres, de construir cada día un Ecuador más seguro, libre, transparente y honesto, asume hoy ese sueño, que es al mismo tiempo, el sueño de todos, de manera especial de los jóvenes que creen y confían en usted. No defraude esos sueños”, resaltó Mons. Espinoza.

De igual forma destacó y felicitó al Sr. Presidente por apostar por los jóvenes recordando que el Papa Francisco pide a los jóvenes volar alto y a soñar en grande.  

“Señor Presidente, Señora Vicepresidenta, señores Ministros de Estado, “sueñen en grande”, no sueñen en pequeño. Territorialmente es pequeño nuestro país; pero grande, muy grande, es el corazón de cada ecuatoriano, es enorme su fortaleza y la voluntad de sembrar, producir, comprometerse y trabajar para que el Ecuador sea grande”, dijo.

En este mismo sentido, invitó al nuevo Gobierno a “no perder tiempo”, puesto que el Ecuador atraviesa un “momento difícil y crítico".

“Saben que su Gobierno no puede perder tiempo, que tienen que trabajar, como creyentes en el Dios de la Vida, en bien de la vida de los demás. Usted, Sr. Presidente, tiene un ADN de servicio y juventud, un ADN de compromiso por el bien de todos, un ADN de “madera de guerrero” que le hará no rendirse, enfrentar las dificultades, buscar soluciones y sobre todo, orientar y guiar esta “barca” que es el Ecuador. No puede no hacerlo, está en su ADN, y hoy su palabra y sus promesas deben comenzar a cumplirse y a hacerlas realidad”.

Finalmente el Sr. Arzobispo invitó al Sr. Presidente y a todos Ministros de Estado a comprometerse y asumir juntos la preparación del próximo Congreso Eucarístico Internacional que se realizará en Quito el próximo año y que abre la posibilidad de que el Papa Francisco visite el Ecuador por segunda vez para la clausura del evento que se realizará el 15 de septiembre de 2024.

“Es el mayor evento eclesial del mundo y si Dios quiere, tendremos la presencia del Santo Padre en la Statio Orbis o misa de clausura en Quito. Conversaremos de ello. Usted me escribió un día, una frase pequeña, pero a la vez grande de compromiso: «Cuente con ello», cuando le pedí su apoyo para el Congreso. Y sepa bien, estimado Daniel, que «cuento con ello», porque creo en su palabra”, concluyó.