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Arquidiócesis de Quito asume la formación de sus futuros sacerdotes en el Seminario Mayor San José

Quito, 12 de agosto de 2026 - Arquidiocesis

Foto: Arquidiócesis de Quito, abril de 2025

La Arquidiócesis de Quito comenzará una nueva etapa en la historia de su Seminario Mayor “San José”. A partir del próximo año formativo, sacerdotes del propio clero arquidiocesano asumirán directamente la formación de los jóvenes que se preparan para el sacerdocio.

El anuncio fue realizado por Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb, Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador, junto a los obispos auxiliares Mons. Danilo Echeverría, Mons. David de la Torre, ss.cc., y Mons. Maximiliano Ordóñez, a través de una carta dirigida a toda la Iglesia de Quito.

“Es hora de que sea nuestro propio clero quien asuma la formación de los futuros pastores de nuestra Arquidiócesis”, señalan los obispos en el documento. La decisión llega después de nueve años en los que esta responsabilidad estuvo confiada a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos del Corazón de Jesús.

En la carta, los obispos agradecen el servicio de los Operarios durante estos años y reconocen su aporte a la vida del Seminario, particularmente en momentos importantes como el traslado de la casa de formación desde el sector de La América hasta Bethania en el Valle de los Chillos y la renovación del camino formativo de los seminaristas.

“Ellos, dejando su tierra y su cultura, han compartido con nuestros seminaristas su amor a Cristo y su pasión por el Evangelio”, expresa el documento, que asegura que en Quito “tendrán siempre hermanos y amigos agradecidos”.

Los obispos plantean una responsabilidad mucho más amplia: que la formación de los futuros sacerdotes vuelva a sentirse como algo propio de toda la Iglesia de Quito. “La formación de quienes un día serán sacerdotes de Quito nos pertenece a todos y nos compromete a todos”, afirman.

Por eso hablan de hacer del Seminario “el corazón vivo de nuestra Arquidiócesis” y piden a sacerdotes, religiosos, religiosas, familias, parroquias y comunidades acompañar de cerca a los jóvenes que han comenzado a discernir y preparar su vida para el ministerio sacerdotal.

No es una preocupación nueva para Mons. Alfredo Espinoza. En distintas ocasiones, el Arzobispo ha hablado de los sacerdotes que espera para la Iglesia de Quito. Durante una celebración en el Seminario Mayor San José expresó uno de esos deseos: “Sueño, y no dejaré nunca de soñar, en seminaristas que respondan con alegría a ese llamado del Señor y que vayan construyendo su vocación día a día”. También ha insistido en que el Seminario debe ser “una familia, una verdadera familia, en la que el amor sea el centro de la vida de cada día”.

En otra visita a la casa de formación fue aún más directo al hablar del tipo de sacerdotes que necesita la Arquidiócesis: pastores que permanezcan en medio de su pueblo y estén dispuestos a entregar la vida por quienes les han sido confiados.

“Estoy aquí, como el Pastor que cuida, acompaña, guía, orienta y sirve a quienes van a ser los pastores de esta Iglesia de Quito”, dijo entonces Mons. Espinoza.

La decisión anunciada ahora tiene además un antecedente en la propia historia del Seminario. La formación de los sacerdotes de Quito ha pasado por manos de distintas comunidades religiosas y, en algunos momentos, por el mismo clero diocesano. La carta recuerda especialmente lo ocurrido hace cincuenta años. En 1976, tras la salida de los Padres Lazaristas, el entonces P. Néstor Herrera Heredia asumió el rectorado durante tres años y posteriormente el sacerdote quiteño P. Hugo Reinoso Luna estuvo al frente durante un año. Desde 1980 la formación fue confiada a los Padres Eudistas y, posteriormente, a los Sacerdotes Operarios Diocesanos. “Comenzamos a escribir hoy una nueva página de esa misma historia”, sostienen los obispos.

Los sacerdotes que acompañarán esta nueva etapa

Días después del anuncio, Mons. Alfredo Espinoza comunicó a los sacerdotes de la Arquidiócesis los nombres de quienes tendrán la responsabilidad de acompañar el proceso formativo. Los nombramientos fueron realizados durante el Consejo de Gobierno del 4 de agosto y comprenden tanto el año propedéutico como las etapas posteriores de formación en el Seminario Mayor.

El P. Francisco Calderón estará al frente del año propedéutico como director y delegado vocacional, acompañado por el diácono José Antonio Camacho, quien ejercerá como vicedirector. En el Seminario Mayor, el P. Henry Túqueres asumirá como rector encargado; el P. Jimson Garzón, como vicerrector; el P. Eduardo Moreno, como director espiritual; y el P. Emilio Raza, como formador. A ellos se sumarán como directores espirituales externos Mons. Víctor Corral y el P. Juan Romero, mientras que los sacerdotes Juan Miguel Rodríguez e Hipólito Mantahuano prestarán su servicio como confesores.

Al comunicar estos nombramientos, el Arzobispo señaló que comienza un proceso de transición y llamó al presbiterio a caminar en una misma dirección por el bien del Seminario.

“Es el momento de unirnos todos, de asumir juntos este gran desafío, de ‘remar’ en una misma dirección”, escribió Mons. Espinoza, quien pidió además no dejar de orar por el Seminario y por sus seminaristas y trabajar por una auténtica “cultura vocacional”.

La nueva etapa será encomendada especialmente a San José, patrono del Seminario, y a la Virgen María, Nuestra Señora de la Presentación de El Quinche. El próximo martes 25 de agosto, a las 18h00, se celebrará la Eucaristía por el inicio del nuevo año formativo del Seminario Mayor San José. La celebración tendrá lugar en el Seminario Mayor San José, Bethania, y marcará el comienzo de esta nueva etapa en la formación de quienes un día serán sacerdotes al servicio de la Iglesia de Quito.

Para leer el comunicado haga clic en el siguiente enlace:  SEMINARIO MAYOR - COMUNICADO A LA ARQUIDIOCESIS DE QUITO

 José Colmenárez

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