Asamblea de Pastoral congregó a cerca de 400 personas para discernir el camino de la Arquidiócesis de Quito

Antes de definir planes, la Iglesia de Quito decidió escucharse. Esa fue la clave de la Asamblea de Pastoral Arquidiocesana, celebrada este martes 23 de junio en la Unidad Educativa Saint Dominic, en La Armenia, donde cerca de 400 representantes de distintas realidades eclesiales se reunieron para discernir el rumbo pastoral de los próximos cinco años.
La jornada convocó a obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos, seminaristas, laicos, delegados de parroquias, vicarías episcopales territoriales, movimientos pastorales, instituciones educativas y organismos arquidiocesanos. Todos participaron en un proceso de diálogo orientado a reconocer los desafíos actuales de la evangelización en Quito y proponer caminos concretos de acción pastoral.

Al iniciar el encuentro, Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb, Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador, destacó la importancia de este momento para la vida de la Iglesia local. “Es una gran alegría el poder encontrarnos hoy aquí y el saber que estamos abriendo un camino de futuro para esta Iglesia que peregrina en Quito”, expresó.
El Arzobispo invitó a vivir la Asamblea desde la sinodalidad, entendida como escucha, participación y corresponsabilidad. En ese sentido, pidió a los participantes asumir la jornada con apertura y humildad: “Dialoguemos, escuchémonos con humildad, armemos las mejores estrategias pastorales, y sobre todo, mantengámonos unidos”.
El trabajo se desarrolló en cuarenta mesas organizadas a partir de seis ejes pastorales: formación integral y permanente; comunión y corresponsabilidad; evangelización, catequesis y liturgia; familia, jóvenes y vocaciones; pastoral social, caridad y dignidad humana; y comunicación y cultura digital.

Más que tratar temas separados, estos ejes permitieron mirar de manera conjunta las principales urgencias de la Arquidiócesis: formar mejor a los agentes pastorales, fortalecer la vida parroquial, renovar la catequesis, acompañar a las familias y a los jóvenes, promover vocaciones, organizar mejor la acción social de la Iglesia y asumir la cultura digital como un espacio real de evangelización.
Uno de los énfasis de la Asamblea fue la necesidad de pasar de acciones aisladas a un camino pastoral más articulado. Las mesas recogieron aportes nacidos de la experiencia de parroquias, grupos de apostolado, movimientos e instituciones educativas que sostienen la vida eclesial en la ciudad y en las zonas rurales de la Arquidiócesis.
La Asamblea de Pastoral Arquidiocesana dejó planteado un horizonte común para la Iglesia de Quito: caminar con mayor unidad, escuchar mejor sus realidades y traducir el discernimiento en decisiones pastorales concretas.

Por su parte, Mons. David de la Torre, sscc, Obispo Auxiliar de Quito, presentó a los participantes la síntesis de cada uno de los ejes que recogió las principales intervenciones, y que más tarde, será incorporado al documento final de las Líneas Pastorales de la Arquidiócesis de Quito.
La Asamblea concluyó con la bendición final de Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb, quien tomó las Sagradas Escrituras entronizadas al inicio del encuentro, como signo de que la Palabra de Dios iluminó la jornada de escucha, discernimiento y diálogo pastoral.
Una vez concluido este proceso, el documento será socializado en toda la Arquidiócesis de Quito. De este modo, lo discernido en la Asamblea busca traducirse en acciones concretas para fortalecer la misión evangelizadora de esta Iglesia particular.