Skip to main content

Arquidiócesis

Arrastre de Caudas, tradición que se mantiene en Quito

Quito, 6 de abril de 2023

José Colmenárez

Cientos de fieles se congregaron este miércoles 5 de abril en la Catedral Metropolitana de Quito para participar de la celebración de la “Reseña de la Santa Cruz” o también conocida como el “Arrastre de Caudas”.

Esta celebración se realiza al atardecer de cada Miércoles Santo. es única en el mundo y se refiere a cortejo fúnebre Apoteosis de la Cruz Redentora.

En este caso la palabra “Reseña” se toma en el significado de “revista que se hace de la tropa”. El cabildo de canónigos y los vicarios episcopales, presididos por su Prelado, representan a la tropa o ejército del rey eterno Jesucristo.

Es por ello, que los canónigos y los vicarios episcopales, vistiendo capas magnas, bonetes cubiertos por cogullas y caudas de más de cuatro metros de largo, caminaron a paso lento, por los laterales de la catedral, portando además, el lábaro de la cruz, que es la bandera negra con una cruz roja, mientras que el Arzobispo de Quito, Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb, acompañado de sus obispos auxiliares, portaba la Reliquia de la verdadera Cruz, en la cual, nuestro Señor Jesucristo murió por la salvación del mundo.

Posterior a ello, los canónigos y vicarios episcopales se postraron frente al altar mayor, y el Arzobispo dejando la reliquia de la Verdadera Cruz de Cristo sobre una base de madera, y tomando en sus manos la bandera negra, la batió sobre el altar; luego sobre canónigos y vicarios episcopales y finalmente a los fieles que se encontraban en el lugar. 

Tras batir la bandera, el Arzobispo dio tres golpes en el piso, que significan los días que Jesús estuvo en su tumba. Los sacerdotes se levantaron del suelo representando su resurrección y reviviendo el momento de la resurrección de Jesucristo. De esta manera finalizó esta importante celebración para el pueblo de Quito.

Al término de la celebración Mons. Alfredo Espinoza impartió la Bendición con el Lignum Crucis, reliquia de la verdadera Cruz de Cristo.