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Arquidiócesis

Carapungo abre caminos de esperanza y fomenta la comunión con los más pobres

Quito, 8 de febrero de 2023

José Colmenárez

La Parroquia Madre del Redentor de Carapungo no sólo habla sobre la importancia de tender la mano y de mostrar el rostro de Cristo a los más pobres y vulnerables, sino que también lo pone en práctica con gestos concretos a través de la pastoral social Cáritas.

La Parroquia de Carapungo se encuentra al Norte de Quito y cuenta con más de ochenta mil habitantes distribuidos en seis etapas y de otros sectores aledaños como Sierra Hermosa, San Francisco y San Luis. La pastoral social Cáritas a casi 10 años de su creación en esta comunidad parroquial, se ha preocupado siempre por llegar a cada uno de sus barrios y brindar ayudas sociales y económicas a quienes más lo necesitan.

Mediante censos y evaluaciones socioeconómicas, Cáritas actualmente acompaña y ofrece canastas de alimentos a más de 130 familias de estos sectores. Las canastas alimenticias son entregadas cada mes y cuentan con los productos necesarios para cubrir la cesta básica alimenticia.

Mónica Troya, coordinadora de Cáritas, mencionó que la pastoral social “es la caricia de Dios en la Iglesia” y por esta razón, Carapungo ha buscado siempre promover otros espacios solidarios como la realización de jornadas médicas con la colaboración de Cáritas Quito y la Cruz Roja Ecuatoriana.

Añadió que estas jornadas se realizan en fechas especiales, como Navidad o Semana Santa, y son atendidas decenas de personas de muy bajos recursos. “A ellos, se les ofrece consultas médicas gratuitas, al igual que, apoyos psicológicos, entrega de medicamentos y en algunos casos la canalización de exámenes de laboratorio”, explicó.

Por otro lado, agregó que otras campañas que ha realizado la pastoral social es ofrecer charlas y asesoramiento jurídico a personas de movilidad humana con el apoyo de Cáritas Ecuador.

Por su parte, el Padre Cristian Reascos, párroco del lugar, agregó que con el apoyo de la Curia Metropolitana se logró recuperar un espacio que estaba en comodato con una ONG. “Este espacio será utilizado para seguir llenando de alegría a los corazones de quienes menos tienen”, dijo.

Mencionó, que actualmente están adecuando los espacios y serán destinados para la Pastoral Social Cáritas. Allí funcionará el Ropero Parroquial y gracias a nuevos proyectos que se están realizando con la comunidad se implementará un comedor popular “que beneficiará a los niños y personas vulnerables que requieran esta ayuda y así despertar aún más el sentido y compromiso solidario en sus feligreses”, agregó.

Finalmente destacó que la pastoral social Cáritas es importante que exista en las parroquias, porque permite mirar la realidad y las necesidades de las personas, al igual que abrir caminos de esperanza y fomentar espacios de comunión y de encuentro con los preferidos de Dios, los pobres.