Skip to main content

Arquidiócesis

La Arquidiócesis de Quito, PRONACA y REDNI unen esfuerzos para combatir la desnutrición crónica infantil

Quito, 24 de febrero de 2022

José Colmenárez

Con el propósito de que los niños y niñas, desde su gestación hasta los dos años de edad, puedan acceder a programas y servicios de salud y nutrición de calidad, la Arquidiócesis de Quito mediante su brazo solidario Cáritas, la Procesadora de Alimentos PRONACA y la Red por Nutrición Infantil REDNI, suscribieron un convenio que pretende combatir la desnutrición crónica infantil en la población de Puembo y sus alrededores.

La firma del convenio se llevó a cabo este 23 de febrero en la Parroquia Santiago Apóstol de Puembo y contó con la presencia del Arzobispo de Quito, Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb; del Presidente Ejecutivo de PRONACA, John W. Bakker; del Director Ejecutivo de REDNI, Sebastien Paque; de la Viceministra de Inclusión Social MIES, Ing. Verónica Cando; del Director Ejecutivo de Cáritas  Quito, P. Jorge Vásquez; del Párroco de Puembo, P. Sebastián Panizo; y del Coordinador del área de la Salud de Cáritas Quito, Dr. Pablo Castellanos

El acuerdo prevé trabajar con las madres desde los inicios de su gestación, a través de controles ginecológicos y además de crear y promocionar programas y servicios con enfoque en alimentación adecuada para los niños en sus primeros mil días de vida.  

La empresa PRONACA se encargará de financiar el convenio, mientras que la Fundación REDNI será la responsable de brindar la asesoría técnica, receptar los análisis e informes y dar seguimiento al proyecto, y finalmente, Cáritas Quito será la parte ejecutora de lo suscrito y dispondrá el personal calificado para la prestación del servicio de salud en las instalaciones que fueron adecuadas en la parroquia de Puembo.

El servicio incluye la atención ginecológica o pediátrica según corresponda, ofrecer consejería nutricional a las madres, al igual que, brindar exámenes de laboratorio y ecografías según lo requerido para las madres gestantes, a más de facilitar sus espacios físicos para los talleres de asesoría nutricional grupal, de conformidad con los requerimientos y parámetros médicos establecidos por las autoridades competentes.

El Sr. John W. Bakker mencionó que la desnutrición crónica en el mundo es un problema que se tiene que enfrentar, y la mejor manera de hacerlo, es uniendo esfuerzos para ofrecer ayudas concretas y sin exclusión a las personas que menos tienen.

Asimismo, el P. Jorge Vásquez, recordando a los Apóstoles que echaron sus redes al mar para poder pescar, y que esta pesca diera sus frutos; añadió que quienes suscribieron el convenio seguirán “tejiendo las redes” y las echarán en otros lugares de la Arquidiócesis de Quito.

“Nuestro compromiso es trabajar por lo más pequeños, nuestro compromiso es acompañar a las madres embarazadas y hacerles sentir que no están solas, sino que la Iglesia y la empresa privada camina con ellas. Seguiremos tejiendo y echando las redes para luchar por la desnutrición crónica infantil”, explicó.

Por su parte, Sebastien Paque lamentó que en Ecuador, 3 de cada 10 niños sufren de desnutrición crónica infantil; y esto permite que más adelante presenten problemas de crecimiento y de desarrollo de sus capacidades físicas y motoras. Es por ello que aplaudió la suscripción de este convenio que tendrá como resultado redimir que estos niños sufran inequidad desde el comienzo de sus vidas.

“Nos alegra saber que este compromiso compartido podrá trabajar los problemas de alimentación de las madres durante la gestación, cuidar la salud de los niños una vez que nacen y garantizar la toma de suplementos”, dijo.

Finalmente Mons. Alfredo Espinoza reconoció “el empeño” de trabajar por “el bien común”, especialmente la de estos niños y las madres gestantes, y felicitó a las madres por llevar en sus vientres al futuro del mañana, al igual que por comprometerse con la vida, pese a que en el Ecuador se aprobó una Ley que permite la interrupción del embarazo en casos de violación.

“Es importante mirar juntos y aprender a mirar con los ojos del corazón; porque si miramos con los ojos del corazón vemos la realidad y el dolor que hay en nuestro alrededor. Gracias a todos por unirnos en un proyecto que está en favor de la vida”, concluyó.