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Arquidiócesis

Te Deum por el bicentenario de la Batalla del Pichincha

Quito, 25 de mayo de 2022

José Colmenárez

Con motivo de la celebración del Bicentenario de la Batalla del Pichincha, el Presidente Guillermo Lasso asistió este martes 24 de mayo al Te Deum realizado en la Catedral Metropolitana de Quito alrededor de las 18h00. A la ceremonia religiosa lo acompañó su esposa María de Lourdes Alcívar; el Vicepresidente del país, Alfredo Borrero; el Canciller de la República, Juan Carlos Holguín; miembros de su gabinete ministerial y otras autoridades civiles y militares.

La ceremonia religiosa estuvo presidida por el Arzobispo de Quito, Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb, en compañía del Nuncio Apostólico del Ecuador, Mons. Andrés Carrascosa Coso, el Obispo Auxiliar de Quito, Mons. David de la Torre, ss.cc y otros sacerdotes del clero de Quito.

Al inicio de la ceremonia, Lasso colocó una ofrenda en la tumba del Mariscal Antonio José de Sucre, recordando así, aquella gesta histórica que sellaría la independencia del Ecuador y finalmente abriría las puertas para la posterior independencia de otros territorios en América del Sur.

En la homilía el Sr. Arzobispo, recordó que «hoy como pueblo unido y libre, estamos llamados a derribar esos muros de división y a trabajar por liberar nuestro corazón de tantas cadenas de muerte y de pecado, cadenas que no nos dejan avanzar y lograr la paz deseada».

Lamentó que actualmente el país mira con dolor como la «“vocación de libertad” se pierde en medio conflictos, violencia e intereses», agregó que, «cada uno defiende lo que cree es suyo; pero son pocos, los que se mueven por el ideal de libertad que implica ver por el otro, trabajar por el hermano, dar la vida por conquistar los sueños de un país mejor».

Por otro lado, invitó a los ecuatorianos a proclamar la paz, la justicia, la verdad y la defensa de los derechos del hombre y asumir «el compromiso de ser custodios de la libertad, y lo seremos, si todos, no unos, todos, asumimos esa tarea y esa misión, si todos subimos simbólicamente al Pichincha y desde ahí luchamos como una sociedad activa que busca vencer la indiferencia y grita libertad».

Al término de la celebración, el Presidente Guillermo Lasso, pidió a Dios que «nos siga guiando siempre, en el camino correcto, para hacer el bien al Ecuador», al mismo tiempo que recordó que, «la fe sigue intacta y la convicción más fuerte que nunca»

La Misa concluyó con el canto del Te Deum que proviene del latín y significa “A ti Dios”