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Arquidiócesis

Monseñor José Miguel Asimbaya fue ordenado Obispo Castrense del Ecuador

Quito, 20 de abril de 2024

José Colmenárez

A las 17h00 de este 19 de abril, en la Basílica del Voto Nacional, se llevó a cabo la Misa de Ordenación Episcopal, de Mons. José Miguel Asimbaya Moreno, quien fue nombrado por el Papa Francisco como Obispo Castrense del Ecuador...

El Rito de Ordenación estuvo presidido por el Nuncio Apostólico en Ecuador, Mons. Andrés Carrascosa Coso, en compañía de Mons. Luis Gerardo Cabrera, ofm, Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y Arzobispo de la Arquidiócesis de Guayaquil; de Mons. Alfredo José Espinoza Mateus, sdb, Arzobispo de Quito; y Mons. René Coba Galarza, Obispo de la Diócesis de Ibarra, y hasta ayer, Administrador Apostólico del Obispado Castrense.

A la Eucaristía también asistieron más de treinta obispos de otras jurisdicciones eclesiásticas del país, sacerdotes, religiosos, al igual que, el Vicepresidente de la República, Dr. Alfredo Borrero, el Ministro de Defensa Nacional, Gral. Div. Luis Lara y demás miembros del alto mando militar.

Mons. José Asimbaya agradeció en primera instancia a Dios por este llamado que le ha hecho al servicio episcopal. Luego se dirigió al Nuncio Apostólico y al Arzobispo de Quito, por toda la confianza y al cariño que han puesto en la realización de la ordenación episcopal; mientras que, a sus hermanos obispos, le manifestó su gratitud por acudir a la celebración.

Por su parte, Mons. Andrés Carrascosa recalcó que el Santo Padre ha considerado a Mons. José Asimbaya como la persona más idónea “para el ministerio de la atención espiritual a los católicos que sirven al Ecuador en las Fuerzas Armadas y en la Policía”; luego de haberse hecho amplias consultas y que fueron necesarias “para un discernimiento eclesial comunitario”.

Mons. Carrascosa pidió en nombre del Santo Padre acoger con alegría y con espíritu de fe al nuevo Obispo Castrense y a mantenerlo en su oración.

Por otro lado, aseguró que el episcopado “no es un poder sino un servicio”, por lo que exhortó al nuevo Obispo a “vivir como siervo de todos”. “Tu ejemplo de amor que sirve y se entrega a los hermanos abrirá los corazones de muchos para que encuentren a Dios”

“Te pido, en nombre del Señor, que te acerques a cada comunidad cristiana como a terreno sagrado, ante el cual hay que descalzarse. Que tu presencia en medio del pueblo santo de Dios ofrezca a cada persona la única riqueza que realmente tenemos para dar y que el mundo no puede ofrecer: la alegría del amor de Dios”, exclamó.

En relación al accionar pastoral dentro de las Fuerzas Armadas y de la Policía, El Sr. Nuncio explicó que la Iglesia ha buscado siempre cuidar la asistencia espiritual de sus miembros, por lo que pidió al nuevo Obispo “ser un pastor cercano” y a “construir paz”.

“Esta comunidad cristiana ora hoy intensamente por ti, para que tengas la gracia de decir siempre «sí» al Señor, como María, y para que en ese «sí» renueves cada día tu disponibilidad a dar la vida por el Señor y su Evangelio, que es el lote de tu heredad”, concluyó.