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Arquidiócesis

Obispos saludan a los catequistas al celebrarse el 112º aniversario del fallecimiento del Santo Hermano Miguel

Quito, 9 de febrero de 2022

José Colmenárez

Hoy, la Iglesia en el mundo, especialmente la de Ecuador, recuerda el 112º aniversario del fallecimiento de Miguel Febres Codero, conocido como el Santo Hermano Miguel, patrono de los catequistas.

El Santo Hermano Miguel perteneció a la comunidad religiosa del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Es recordado también como insigne catequista y formador de innumerables niños para recibir el sacramento de la Eucaristía. El 9 de febrero, miles de catequistas en nuestra Arquidiócesis de Quito lo recuerdan con cariño y devoción.

Como catequista, instruía desde su experiencia con Cristo, no transmitía meras teorías sino la riqueza de su fe. Sus alumnos nunca olvidaron las enseñanzas del maestro, porque les hablaba con amor y paciencia. Muchos jóvenes quedaban conmovidos al escuchar sus palabras y terminaban confesándose, verdaderamente arrepentidos.

Al conmemorarse el día del catequista, nuestros obispos y el delegado del ámbito de catequesis, el P. Santiago Molina, saludaron a los miles de catequistas de nuestra Arquidiócesis:

“Celebramos al Santo Hermano Miguel, patrono de los catequistas. Es nuestra fiesta, una fiesta que debemos celebrarla haciendo vida en nuestras vidas, las virtudes del santo, viviendo con alegría la misión de catequistas.

Recordemos sus palabras: “Cuanto más me olvide de mí mismo, poniéndome del todo en manos de Dios, sin buscar mi comodidad ni mi interés, tanto más proveerá Dios por mí y obrará infinitamente mejor que yo”.

Estamos invitados a ponernos totalmente en el corazón de Dios, a confiar en Él, a no buscarnos a nosotros mismos sino a entregarnos plenamente a hacer el bien. Caminen con una mirada de esperanza y optimismo. Sean portadores de una catequesis que ayude a descubrir al Señor como compañero de camino, al igual que en Emaús. Una catequesis que les abra, a los niños y adolescentes, a descubrir las “sorpresas de Dios” en sus vidas. Vivan con alegría su vocación de catequistas.

+ Alfredo José Espinoza Mateus, sdb

Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador”

“Queridos catequistas,

Un abrazo a todos!

¡Gracias por dar lo mejor de sí mismos para que el Evangelio llegue a cada corazón! ¡Qué unidos al Corazón de Jesús su vida sea una hermosa catequesis! Estoy seguro que no faltan motivos para querer botar la toalla, pero Uds. siempre encuentran mil y una razones más para con alegría, creatividad y amor seguir adelante. ¡Bienaventurados catequistas porque gracias a Uds. los pobres, los sencillos, los pequeños se enamoran de Jesús y lo siguen!

+ David de la Torre, ss.cc

Obispo Auxiliar de Quito”

“Queridos catequistas:

Leemos en Mateo 28,19.20: “Vayan, pues, y hagan discípulos de todos los pueblos…., enseñándoles a guardar todo lo que yo les he enseñado”. Desde sus inicios, la catequesis -esto es, la enseñanza- ha sido parte esencial del trabajo pastoral y evangelizador de la Iglesia. Por eso, a veces se ha definido a la Iglesia como “una gran catequesis”. Qué hermoso y qué alegría se debe uno sentir de ser catequista! De esa manera se está en el corazón mismo de la misión de la Iglesia. Ser catequista es ser Iglesia de una manera especialmente profunda y fundamental. Esta jornada dedicada a la catequesis nos ayude a todos a valorar más y mejor la presencia, el ser y el hacer de los catequistas. Gracias por trabajar en y por la Iglesia; gracias por ser Iglesia!!

Dios les bendiga siempre.

+Danilo a Echeverría

Obispo Auxiliar de Quito”

“Queridos catequistas

En este día tan especial, en el que conmemoramos al Santo Hermano Miguel Febres Cordero Muñoz, patrono de los Catequistas del Ecuador, quiero hacerles llegar mi saludo de felicitación a cada uno de ustedes.

Nuestra Iglesia que peregrina en Quito, siguiendo el mandato evangelizador de Jesús, no ha dejado de anunciar la buena noticia de la salvación a todos, y por eso, el área de catequesis es la más importante en esta tarea evangelizadora.[1] Ustedes saben bien que ser catequista es una responsabilidad muy grande, ya que implica el compromiso profundo de ser auténticos discípulos de Jesús, testigos del amor de Dios en medio del mundo, no solo con las palabras, sino, sobre todo, con el ejemplo de vida cristiana. Les felicito por decirle Sí al Señor, ¡Aquí estoy para hacer tu voluntad!

Sigan asumiendo esta misión con dedicación y valentía, alegría y gozo, para que los niños, jóvenes y adultos se encuentren con el Señor en lo concreto de su vida; y aprendan a confrontar los desafíos e interrogantes del tiempo presente con esa presencia de Amor que lo transforma todo.

Que nuestro Señor Jesucristo, de quien nos viene gracia sobre gracia, les bendiga abundantemente, y nuestra Madre, la Virgen María, interceda siempre por ustedes.

¡Feliz día del catequista!

P. Santiago Molina

Delegado de Catequesis”